viernes, 27 de junio de 2014

Actos sin reflejos (bocetos).

"Paso de ver y de escuchar por costumbre", era la frase dicha por el hombre que conocí esta mañana en una carnicería, la repitió por lo menos diez veces. No sé cómo pero nos pusimos a hablar y de pronto, ya habían pasado casi dos horas. Me contó temas que me interesaban, por lo que no presté atención en más cosas que lo que estábamos hablando. No era un monólogo, pues también me escuchaba y compartía mis ideas. "Tarde o temprano lo entenderán...", concluyó, luego nos despedimos y dimos la mano. No sé cómo se llama y quizá nunca nos volvamos a ver. No nos necesitamos.

Llego a mi casa, me siento frente al monitor y ahora mismo lo estoy escribiendo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Estética de lo feo.

“Bello, dice justamente Kant, es aquello que place universalmente sin interés, feo, por ello, es lo que displace universalmente sin interés. Lo desarmónico bien puede suscitar nuestro interés sin ser bello, entonces lo llamaremos interesante. No llamaremos interesante, sin embargo, a aquello que no abrigue en sí una contradicción. Lo simple, lo ligero, lo transparente no es interesante; lo grande, lo sublime, lo santo es demasiado elevado para esta expresión, es más que solo interesante. Pero lo complicado, lo contradictorio, lo anfibológico y por lo tanto también lo criminal, lo extraño, lo delirante es interesante. La inquietud fermentada en el infierno de la contradicción tiene una mágica fuerza de atracción.” 
(Karl Rosenkranz. Estética de lo feo).


miércoles, 9 de abril de 2014

Centro de Estética.

Esta es la situación:

Entras a un Centro de Estética donde tres mujeres te dan la bienvenida sonriendo, están uniformadas con un delantal que en los bolsillos portan tijeras, peines y aspersores. El local es grande con iluminación suficiente para no perder detalle, las paredes frente a las sillas están cubiertas con espejos que calculas pueden ser de más de dos metros por dos metros. Detrás de las sillas están unos dispositivos para lavar el pelo, no sabes cómo se llaman pero te recuerdan a un tipo de bidet más alto y que acopla al cuello. También, en los laterales del local hay estanterías con productos de belleza y muchos libros. Los libros son de ensayos filosóficos, de varios estudios de las artes y del pensamiento. Te sientas y mientras una rubia de tetas operadas y uñas cuidadas muy "a la francesa" te corta el pelo, se engancha a un monólogo sobre la importancia del arte contemporáneo en un marco socio-cultural dotado de pretensiones donde el capital rige su discurso. Tú escuchas con interés aunque desconoces el tema, eres más de música que de artes gráficas. Otra de las mujeres (es morena de pelo alto y con un pendiente brillante en la zona del bigote) se intromete y discute con ella, pues no está de acuerdo, le dice algo así como que su discurso, más que empatar con lo que la evolución histórica ha generado, lo está llevando por un camino de situaciones del desarrollo de la creatividad como teoría, no como concepto y esto se aleja del resultado creativo; mientras lo dice, hace aspavientos con el brazo derecho, mismo que lleva tatuado casi por completo, crees que son flores de loto. Aquí, la tercera mujer deja claro que ninguna de ellas tiene razón, y les grita que se callen, tú estás asombrado, ella dice que están mal, pues la abstracción del tema está siendo tergiversada por los determinantes que pueden ser de carácter anodino al tema, acentúa, luego se gira, y un silencio invade el local. De fondo, notas cómo la música empieza a subir de volumen, es Sebastian Bach en concierto de Brandenburgo, suena tan bien que lo cubre todo, hasta el último de los tijeretazos. Entonces te levantas y pagas, das las gracias y te vas sin entender la conversación, y cuando vas por la acera, percibes que la calle es otra aunque has pasado por ahí miles de veces, y justo ahí, sabes que el Centro de estética ha dado resultado: ahora eres otro, te ha cambiado y decides que funciona y que quieres volver.

jueves, 9 de enero de 2014

Fanzineología.


Empezaré a escribir en el blog Fanzineología, los temas serán variados, pero en principio será sobre autoedición y sus variantes dentro del D.I.Y.
Buenas movidas se avecinan, échale un ojo porque estará cargado de contenido.

www.fanzineologia.blogspot.com

lunes, 30 de diciembre de 2013

Usted puede canalizar sus sentimientos, es fácil.

 «Lleve su vida como si de un libro se tratara, reléase y así entenderá más conceptos que no ha leído antes.»

 «Después de un fuerte estado de conmoción sufrido por la alteración espontánea de alguno de sus sentimientos, sea perspicaz y no deje que ellos tengan el control de la situación, sea usted quien controle. Respire.»

 «Tras un espasmo ocasionado por un mecanismo reflejo, piense. Pensar es un proceso a su alcance, Usted puede pensar. Analice entonces y cerciórese de que el sentimiento puede ser dominado, la deriva acarrea una falsa canalización de sentimientos, no lo olvide.»

 «Cuando un sentimiento venza; porque es más fuerte que Usted, la defensa automática será una autojustificación de tal, o autocomplacencia, que dejará claro su estatus cuando posicione al orgullo situándolo en el olvido. Esto es, en cuanto sepa escudriñar sin filtros el sentimiento, podrá canalizarlo […], convirtiendo estas situaciones en un autocontrol que concluirá en la canalización sintomática.»

 «Existen falsos sentimientos, estos no los canalice. Deje la canalización para los verdaderos. Aprenda a identificarlos. Identifíquelos mediante la eliminación de filtros. Los filtros se eliminan empleando sinceridad. La sinceridad requiere entereza. Para tener entereza elimine los falsos sentimientos.»

 «Existen categorías de sentimientos: bajos sentimientos y altos sentimientos. Razone y determine dónde están situados los suyos, Usted tiene la última palabra.»

 «Sea Usted el dueño de sus sentimientos, no deje que las manipulaciones externas sean quienes canalicen, es fácil: tómese su tiempo.»

 «Al alcanzar una pura canalización de sus sentimientos, Usted notará que ha entrado en una fase de tranquilidad; sea ahí donde permanezca, trasládese a ése sitio de sosiego, disfrute del residuo que contiene canalizar los sentimientos; acierte una y otra vez.»